En Juanchaco, dos mujeres, Danna Mina y Luisa Riascos, están impulsando un cambio significativo en la comunidad. A través de su trabajo, buscan construir paz y ofrecer oportunidades a los jóvenes que enfrentan un entorno marcado por la violencia, la pobreza, la presencia de economías ilegales y la falta de apoyo institucional.
Su compromiso se centra en brindar herramientas y recursos a estos jóvenes, abriéndoles caminos hacia un futuro más prometedor.