A partir del martes 1 de abril, las tarifas de peaje administradas por la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) y el Instituto Nacional de Vías (Invías) se incrementaron en un 1,86%. Este ajuste se enmarca en la medida del Gobierno Nacional para restablecer gradualmente las tarifas tras el congelamiento implementado en 2023 con el fin de mitigar el impacto de la inflación. Con este incremento, ya suman tres los ajustes registrados en lo que va de 2025, los dos primeros aplicados en enero.
La decisión ha generado diversas reacciones entre conductores y transportadores, especialmente en corredores donde las tarifas alcanzan valores elevados. Entre los peajes con costos más altos se encuentran Pipiral, en la Vía al Llano ($26.893); Túnel del Oriente, en Medellín-Rionegro ($25.500); y Aburrá, en Antioquia ($23.300).
Actualmente, en el país ocho peajes presentan el cobro suspendido por seis meses debido a decisiones contractuales. Estos incluyen Fusca, Andes y UniSabana en la Autopista Norte; Cisneros, en Antioquia; y Carmen de Bolívar, en la concesión Puerta del Hierro.