Niños de Valledupar convierten residuos de cocina en abono orgánico

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Un proyecto piloto iniciado en 2023 busca convertir 52 toneladas de residuos en 32 toneladas de abono orgánico anualmente, impulsando la transformación de desechos en un recurso valioso.

Más de 900 niños de Valledupar transforman residuos de cocina en abono orgánico.

Un proyecto educativo ambiental llamado “Huerto Urbano” está enseñando a los niños de Valledupar a convertir los residuos de cocina en abono orgánico, un proceso que no solo beneficia al medio ambiente, sino que también fortalece la agricultura sostenible en la ciudad.

En la capital del Cesar, más de 900 niños de diferentes instituciones educativas están aprendiendo a transformar los desechos orgánicos de la cocina en un valioso abono natural. El proyecto “Huerto Urbano”, liderado por la Corporación Universitaria de la Costa (Cuc), busca promover una cultura de reciclaje y cuidado del medio ambiente desde temprana edad.

El proyecto se basa en la instalación de “biodigestores” en las instituciones educativas, donde los estudiantes recolectan los residuos orgánicos de sus hogares y los depositan en estos dispositivos. Dentro de los biodigestores, los residuos se descomponen naturalmente a través de un proceso de fermentación anaerobia, que libera gas metano y produce un abono rico en nutrientes.

El abono generado por los biodigestores es utilizado para nutrir los huertos escolares, que también forman parte del proyecto “Huerto Urbano”. Estos huertos permiten a los niños aprender sobre los procesos de siembra, cultivo y cosecha, y también proporcionan alimentos frescos y saludables para la comunidad educativa.

El proyecto ha tenido un impacto positivo en la comunidad escolar. Los niños han aprendido a valorar el medio ambiente y a ser responsables con el manejo de los residuos. Además, el proyecto ha fortalecido la agricultura sostenible en Valledupar, al promover la producción de alimentos orgánicos y la reducción del uso de fertilizantes químicos.

El proyecto “Huerto Urbano” es un ejemplo de cómo la educación ambiental puede contribuir a la construcción de un futuro más sostenible. La transformación de residuos de cocina en abono orgánico no solo reduce la contaminación ambiental, sino que también fortalece la seguridad alimentaria y promueve la agricultura sostenible.

Los niños de Valledupar están demostrando que es posible crear un futuro más verde y responsable, aprendiendo a cuidar el medio ambiente desde temprana edad. El proyecto “Huerto Urbano” es una iniciativa que merece ser replicada en otras ciudades del país.

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