Un joven tatuador de 24 años, identificado como Brayan Stiven Ramírez Quintero, murió tras ser impactado por una bala perdida en Barrancabermeja, Santander. El incidente ocurrió el pasado martes 22 de agosto en horas de la noche, mientras Brayan se encontraba en el barrio El Centro, ubicado en la Comuna 2 de la ciudad.
Según la versión de la Policía, la víctima se encontraba en el mencionado sector junto a su familia cuando fue impactado por un proyectil que al parecer fue disparado durante una riña. El disparo le impactó en el abdomen, causándole la muerte en el lugar de los hechos.
Testigos presenciales relataron que se escucharon varios disparos en el barrio, y que poco después encontraron a Brayan herido de gravedad. La comunidad lamentó profundamente la muerte del joven, quien era conocido por su talento como tatuador y su buen trato con las personas.
Las autoridades investigan el caso para determinar el origen de la bala perdida y dar con los responsables de la riña que desencadenó los disparos. Los familiares de la víctima exigen justicia y que se investiguen los hechos a fondo, para que se esclarezca lo sucedido y se puedan identificar a los autores del disparo que le quitó la vida a Brayan.
La muerte de Brayan Stiven Ramírez Quintero es un lamentable ejemplo de la violencia que se vive en Barrancabermeja, donde las balas perdidas se han convertido en una amenaza constante para la población civil. La ciudad ha sido escenario de múltiples hechos violentos en los últimos años, con cifras alarmantes de homicidios y otros delitos relacionados con la delincuencia común y el crimen organizado.
Los habitantes de Barrancabermeja reclaman mayor seguridad y un plan integral para combatir la violencia, que se ha convertido en un flagelo que afecta la calidad de vida y la tranquilidad de la comunidad. La tragedia de Brayan es un llamado urgente para que las autoridades redoblen esfuerzos para garantizar la seguridad de los ciudadanos y evitar que más vidas se pierdan por la violencia.