Erika Morales, quien quedó cuadripléjica tras recibir un botellazo en la cabeza hace tres años en Pasto, recibió la aprobación para acceder a la eutanasia por parte de la EPS Emssanar S.A.S. El ataque ocurrió en junio de 2021 a las afueras de un bar, cuando Morales, entonces de 17 años, sufrió una agresión que la dejó en coma durante un año y siete meses. Al despertar, había perdido por completo la movilidad y dependía de asistencia mecánica para sobrevivir.
A pesar de las adversidades, su familia pudo comunicarse con ella mediante un sistema basado en el abecedario, lo que le permitió expresar su deseo de acceder a la eutanasia. La petición fue finalmente aprobada en febrero, garantizando que continuará recibiendo cuidados paliativos hasta que se realice el procedimiento.
Mientras su caso ha sido ampliamente debatido, su familia insiste en que aún falta justicia. Aunque las presuntas agresoras, Glair Gómez y Leidy León, han sido identificadas, no hay claridad sobre el avance del proceso judicial en su contra. Tatiana Morales, hermana de la joven, expresó su dolor y respaldo a la decisión de Erika en un emotivo mensaje: “Esto no es fácil, pero es la prueba de amor más grande que le estoy dando a mi hermana. Logré que su historia y su dolor fueran escuchados”.